martes, 4 de octubre de 2011

"Golden Week"





Perdonar la dejadez hacia nuestro cuaderno de bitácora, están siendo días ajetreados en el Gran Dragón. Para empezar, el mercurio oscila tanto como los valores de los parqués bursátiles de las grandes economías del mundo. Atrás quedaron los días húmedos y cálidos, cuando dormir era un suplicio y caminar y no morir deshidratado una utopía. La luna le gana tiempo al sol y la luz del día se consume a la velocidad que el Real Madrid monta un contra golpe. Hemos resistido lo que hemos podido, pero esta noche nos refugiaremos bajo un edredón. 


En China están de fiesta, otra vez, esta simpática población cada vez nos recuerda más al tópico que padecen los andaluces en España. Es la festividad del 1 de Octubre, día en que el señor Mao Zedong proclamó la fundación de la República Popular de China en el año 1949. Nos da a nosotros que a poca gente le importa eso ya y piensan más en disfrutar lo que los chinos denominan la Golden Week. Shanghai se ha quedado “desierto”, es decir, unos 15 millones de personas pululando por las calles de la ciudad, consumiendo compulsivamente cualquier artículo, comida o lo que se tercie, al alcance de sus bolsillos repletos de” yuanes “. 



 Ilusos de nosotros, que hoy habíamos preparado una visita al Museo de Ciencia y Tecnología. Al llegar nos hemos topado con una cola que nos ha hecho imaginar cómo estarían las salas y, acertadamente,  tomamos la determinación de volver la semana que viene. Para no perder la costumbre y en homenaje a todas las visitas que han pasado por aquí, nos hemos dado una vuelta por el mercado de falsificaciones, todo un clásico para cualquier temporada del año.

Como ocurre siempre en época de vacaciones, da la sensación que la ciudad está parada, sin embargo, hay mucha gente que trabaja, como nuestra profesora de chino, Tina. Durante sus clases, además del mandarín, descubrimos algún aspecto más de la cultura milenaria china. Como nos gusta decir MILENARIA, aunque el conocimiento no vaya más allá de los JJOO de 2008. El caso es que Tina, mientras degustábamos una tortilla de patata, nos comentó que en China, cuando vas a visitar a un enfermo a un hospital en Shanghai, no debes llevarle manzanas. A nosotros nos pareció extraño, del mismo modo que si se le llevase naranjas. Sin embargo, si le obsequias con dinero, el enfermo te lo agradecerá como si fueras el médico que le ha salvado la vida. Ahora en serio, hay que tener presente que en China no hay sanidad pública por lo que ir al médico cuesta dinero, mucho dinero. Estar enfermo es una doble desgracia, por lo que supone para la salud y el bolsillo del paciente. En ese contexto se debe comprender que regalar dinero es un gesto que mitiga el dolor del enfermo.





Para ir acabando, comentar que el tifón Nalgae está haciendo estragos por el sur del país. Hoy es el turno de la isla de Hainan, pero pronto llegará a las costas de China continental. No se espera que afecte a Shanghai, ciudad que ya ha tenido su susto particular en forma de accidente de metro, sin víctimas mortales y con 280 heridos.

Queridos lectores, gracias por la paciencia y confiamos en volver a escribir unas palabras muy pronto.
Corto.

Palabra: tifón.

 “Todos somos muy ignorantes. Lo que ocurre es que no todos ignoramos las mismas cosas” Dijo Albert Eisntein.

martes, 13 de septiembre de 2011

¿Quién dijo 13? Yo sé de una...

Miro desde la ventana, veo un horizonte que no tiene límites. ¿Dónde acaba esta ciudad? Quizás sea verdad eso de que Shanghai no termina nunca, ni en dimensiones ni en esencia. La gran metrópoli de China absorbe como ninguna otra ciudad en la que había vivido, te envuelve hasta que te deja sin respiración. Muchos son los que ya han vuelto, otros muchos los que se quedarán aquí una larga temporada. Los días pasan al ritmo de los coches de alta gama que recorren la ciudad. Vuela, el tiempo no tiene botón de ¨pause¨, y ¿qué se hace en estos casos? Un respiro puede ser suficiente, puede que no lo sea. Queremos sentirnos vivos, disfrutar de cada momento, pero a esta frenética ciudad le gusta concentrar nuestras experiencias. Aquí el número se antepone ante cada uno de sus habitantes. Despierta, ya es un nuevo día y mi mente no ha parado de trabajar. Ya es martes, de nuevo.

1933 Shanghai, otro rincón para anotar. Un espacio de arte en el presente cuya actividad a principios de siglo era un matadero. Restaurado hasta convertirlo en un laberíntico escenario con forma de plaza de toros y puentes alejados de la uniformidad para espantar a las aves. Como siempre en China, detrás de un lugar pintoresco, hay un restaurante o varias tiendas de decoración de alta gama. Nos recordó a un edificio similar que visitamos en Seúl junto con Inés y Emilio, también podría ser una bonita galería de arte. Por el momento, poca gente y mucho encanto. Veremos en qué se transforma.

No todos los martes son iguales, hoy especialmente no lo es para mi. Martes 13, sí, mi día de la buena suerte. El destino es caprichoso (o tal vez tenga que decir que mi hermana lo es) y un día como hoy tenemos mucho que celebrar. Hace tres años te hice un regalo que siempre recordaré por lo que compartimos días después, hoy es diferente, pero no menos especial. Pronto podré tirarte de esas orejitas! 我想你!

Palabra: felicidades

Cita: ¨La perfección no se alcanza cuando no hay nada más que añadir, sino cuando no hay nada más que quitar¨. Antoine de Saint-Exupery.

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