Al margen de las peculiaridades que rodean a Taiwan, sólo podemos escribir buenas palabras acerca de lo que vimos y sentimos durante la semana que pasamos en Taipei, la capital. Nos recibió un día caluroso, pero azul y soleado, un regalo para nosotros. La fisionomía de la ciudad se traduce en avenidas anchas cortadas por calles estrechas, donde se suceden pequeños bloques de apartamentos (no más de cuatro alturas) que recuerdan a los que aparecen en los dibujos animados japoneses. Custodiada por montañas y un tupido manto verde. El número de habitantes, alrededor de 3,5 millones, habla de la tranquilidad que se respira en el ambiente. Parece que lo coches no tengan claxon, alguna que otra lagrimilla corría por nuestras mejillas cuando al cruzar un paso de peatones los conductores taiwaneses ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡nos cedían el paso!!!!!!!!!!!! Sí, Taiwan es también la amabilidad de su gente. Atenta y presta para ayudar al forastero, sonriente y muy cercana en el trato.
jueves, 30 de junio de 2011
No todos se merecen un mausoleo
Al margen de las peculiaridades que rodean a Taiwan, sólo podemos escribir buenas palabras acerca de lo que vimos y sentimos durante la semana que pasamos en Taipei, la capital. Nos recibió un día caluroso, pero azul y soleado, un regalo para nosotros. La fisionomía de la ciudad se traduce en avenidas anchas cortadas por calles estrechas, donde se suceden pequeños bloques de apartamentos (no más de cuatro alturas) que recuerdan a los que aparecen en los dibujos animados japoneses. Custodiada por montañas y un tupido manto verde. El número de habitantes, alrededor de 3,5 millones, habla de la tranquilidad que se respira en el ambiente. Parece que lo coches no tengan claxon, alguna que otra lagrimilla corría por nuestras mejillas cuando al cruzar un paso de peatones los conductores taiwaneses ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡nos cedían el paso!!!!!!!!!!!! Sí, Taiwan es también la amabilidad de su gente. Atenta y presta para ayudar al forastero, sonriente y muy cercana en el trato.
lunes, 7 de marzo de 2011
"La Roja" en China
La adaptación a China, después de casi dos años y medio de estancia, no es ni será nunca total. Nos separan barreras tan altas y tan largas como La Gran Muralla que recorre este superlativo país. Es verdad, podemos decir que estamos asentados, que realizamos una vida “normal” en un lugar que, en el fondo, es ajeno a nosotros. Un día en nuestra vida en Shanghai no difiere mucho de un día de vuestras vidas, en cualquiera de las ciudades desde las que nos seguís. Madrugamos, tomamos el autobús para ir al trabajo, intercambiamos pareceres con el jefe, hacemos algo de vida social, cocinamos, vemos la televisión, más bien vemos lo que descargamos en el ordenador en la tele y, desde hace muy poco, uno de nosotros juega al fútbol, algo que extrañaba de su vida en Madrid. El nombre del equipo en cuestión es “Los Farys”, sobran las palabras y espero los comentarios. Fuera de nuestras fronteras parece que a la gente le gusta recrearse en los tópicos que nos condenan. El caso es que jugar al fútbol en China es una nueva experiencia. Un miembro del equipo nos invitó a su bonito apartamento a una fiesta antes de comenzar la liga. Fue una buena oportunidad para conocer gente y oír la historia de cada uno. El domingo empezamos la liga con un meritorio empate a uno frente un equipo portugués. Nos quejamos de los árbitros en España, hay que ver a un juez de línea chino escribiendo un sms durante el partido. Ver para creer. Es muy sano poder desconectar y por un rato olvidarte de lo difícil que es construir algo por estas latitudes. Ser extranjero supone muchas cosas, algunas buenas, otras simplemente te frustran y te preguntas si llegaremos a entendernos. C´est la vie.
Nos gustaría aprovechar la oportunidad para dar las gracias a “la Maribel” (los catalanes lo dicen así y nosotros lo respetamos) por seguirnos, además, quisiéramos decirle que puede llamar al bueno de su hijo, “el David”, con la tarjeta Panda desde el móvil. Señora, el chaval está bien, pero anda medio loco por organizar algo en la bolera con un “pica-pica”, por unos 150 RMB. Todo se andará.
A pesar de lo dicho, la inmersión total no solo consiste en venir, ver y adaptar aquello que más nos interesa. También supone un aprendizaje hacia otro estilo de vida. Primero llegó la Forever con sus dos ruedas como medio de trasporte diario en una ciudad como Beijing, cuyos carriles bici son tan amplios como la Castellana en Madrid. A ello le siguió una larga lista de costumbres a la que hace menos de un mes se ha unido una nueva actividad: el yoga. Nunca me interesó, creí que el aburrimiento se apoderaría de mi en unas clases donde, a priori, se centran en estiramientos. ¿Quién fue el que un día se atrevió a decir eso y todos nos lo tomamos a pies juntillas? Lejos de adormecerme, despierta mi concentración y favorece mi relajación. Hay tantos tipos de Yoga como dialectos del chino. Hatha, Flow, Fragance, Traditional, Classical, Power, Simply Yoga… Puedo probar todos, pero no puedo seguir todos (lo escribo con conocimiento de causa). Si Hatha es el más genérico y tal vez mi favorito, ayer comprobé que el profesor de Power Yoga nunca va a volver a verme la cara. ¿De verdad hay gente que puede hacer esos movimientos con su cuerpo? Pero lo que más me asombra cada día es ver cómo las mujeres mayores chinas se doblan cual hoja de té. Esta filosofía del deporte ha despertado un gusanillo dentro de mí que de momento no quiero parar.
Usher está de gira con OMG Tour y su próxima parada será Shanghai. Desde My Way a finales de los 90, las cadenas de radio no han parado de poner sus éxitos, pero son de esos artistas que te resignas a verles en el videoclip de turno. No pasa por España pero sí lo hace por China… Algo bueno tenía que haber en el hecho de vivir a 10.000 km de casa! Dicen que en directo pierde en voz pero gana en espectáculo. Ver cómo hizo una puesta en escena con Michael Jackson me dejó sin habla… Esta vez, una multitud enfervorecida de fans chinos gritarán su nombre mientras nosotros tenemos nuestra primera experiencia de live-acoustic en el Dragón Asiático.
Hoy es un día importante, una mañana de preocupación. Pronto habrá terminado la tensión y podrás comer esas fresas con miel que tanto te gustan. Estoy deseando oír de nuevo tu voz.
Palabra: Melchor
Cita: Anthony Brandt dijo ¨Muchas cosas cambian en la vida, pero uno comienza y acaba en la familia”.
miércoles, 2 de febrero de 2011
¿Qué hay de nuevo, viejo?
Resulta imposible mantenerse al margen de las redes sociales, antes o después, acabas cayendo en sus… redes. Habíamos oído hablar de Linkedin, pero por unas cosas y otras hasta ahora no habíamos desarrollado nuestros perfiles correspondientes. Ya se sabe, “año nuevo, vida nueva”. Nosotros, al estar en China, tenemos una segunda oportunidad. Esta noche es la última del año, según el calendario lunar. El Tigre da paso al Conejo, un año para permanecer en la retaguardia, esperando que nuestros perfiles en linkedin sean visitados y salgan proyectos interesantes.
Lo bueno de tener tu propio sitio web es que puedes hacer lo que te plazca (dentro de unos límites virtuales) y qué mejor sitio para publicitarse. Desde aquí os animamos a que echéis un vistazo en:
No dejéis de ser curiosos, las redes te atrapan, pero te permiten moverte en su espacio y decir cosas como “me gusta”, “compartir”, “comentar”. Cuidado de no chocar con “el muro”.
Dimensiones 3.0 aparte, Shanghai huele a pólvora y la imagen de un conejo de ojos redondos gigantes toma la ciudad. Por tercer año consecutivo nos disponemos a vivir una Nochevieja rasgada. Lo que antes nos sorprendía y divertía hoy lo vemos ajeno al sentido común. Sin embargo, ahí estaremos, detrás de la ventana viendo los fuegos artificiales que reciben el Año del Conejo.
Tal vez por nuestra conexión directa con la gastronomía vasca del Restaurante Martín Berasategui en Shanghai o por puro instinto de supervivencia apoyado por las recomendaciones de las madres, cada vez nos aventuramos más en el complejo mundo de la cocina. Qué afortunados éramos cuando llegábamos a casa de la universidad, trabajo o escapadas con los amigos y teníamos ya la comida preparada. No cualquier receta, la que más nos gustaba a nosotros. Pero la independencia, y más si es lejos de la casa que te vio crecer, hace que abramos los ojos y sintamos en nuestro interior un ¡DESPIERTA, BIENVENIDO AL MUNDO!
Te das cuenta de que la madurez no consiste solo en controlar tus actos a través de la responsabilidad y una proyección hacia el futuro, sino que nuestro tiempo también mengua debido a una nueva labor diaria de la que ocuparnos: la cocina. Y si no queremos malcomer todos los días, que doy fe que no es nuestro deseo, tenemos que ponernos manos a la obra. Si bien los comienzos con las croquetas no fueron de lo más alentadores, ahora ya le hemos pillado el punto perfecto. Sin embargo, las lentejas y el cocido parece que nunca se resistieron a nuestra olla y son perfectas para estos fríos días de invierno. Tortilla de patata, paella, albóndigas, arroz con leche… La lista va engordando poco a poco. Aunque ahora ya ¨mamᨠno cocine para nosotros todos los días, están presentes con sus recetas.
No diré cuántos caen, la protagonista y su entorno lo saben. Hoy es el cumpleaños de uno de los pilares más importantes en mi vida. Contigo he aprendido a ver el lado positivo a todas las situaciones, he tenido largas e intensas conversaciones de fútbol y política que tanto nos gustan, he disfrutado de relajantes paseos por la playa y, lo más importante, me has enseñado a sonreírle a la vida. 生日快乐妈妈!
Palabra: Navidad
Cita: El Principito conocía el secreto para no perderse nada en esta vida, "No se ve bien más que con el corazón, lo esencial es invisible para los ojos¨.
jueves, 13 de enero de 2011
La vida en un instante
Me gustaría disculparme de la gente que no vi, de la gente a la que le dediqué menos tiempo del que me hubiera gustado, hice todo lo que estuvo en mi mano para que 15 días parecieran un mes y nos dieran las diez y las once y las doce… Hay gente que extrañé (“Chubasco” y “Pesas”), pero ya sabía que no vería. De ellos también me he acordado mucho y todos les hemos echado de menos. Muchísimas gracias por vuestros regalos, ahora visto elegantemente, tengo lectura para la noche, huelo mejor y puedo hacer deporte holgadamente.
Saborear un cochinillo segoviano, disfrutar de un mejorado “Martes loco”, oír la radio por la noche, conducir, volver a saltar a un terreno de juego con el Rayo Lineal, pasear por Madrid, ir de visita a la casa de los amigos independizados, viajar hasta Rivas, estar cerca de los míos, es algo de lo que uno nunca se cansa.
¡Arriba esas máscaras!
Como en la película ¨La Terminal¨, los aeropuertos se han convertido en nuestra segunda casa (o tal vez deberíamos decir los aviones?) No estamos nada cerca de España, eso es evidente, pero más obvio le resulta a nuestro cuerpo cuando le sometemos a un cambio de horario de -7 en un salto de tiempo de 12 horas seguidas metidos en un avión. Pero la alegría nos contagiaba, nos hacía más fuertes.
Llegamos a casa, con muchas cosas por hacer y poco tiempo por delante. Escapada de cinco días en un París donde sólo cesaba de nevar cuando las temperaturas descendían a -5°C. La ciudad de la luz nunca decepciona y menos si la compañía es la mejor que podía tener. Vimos al popular hombre de barba blanca salir de una de esas típicas chimeneas francesas con un paquete lleno de bonitos y especiales recuerdos. Las películas en el sofá de casa es otro regalo que me traigo conmigo.
También hubo momento para el deporte y no se falló a la cita anual de la San Silvestre Vallecana. Se acabó, sí, con mucho dolor y dos días de agujetas, pero ¨we run Madrid 10k¨. El año que viene entreno más y, esta vez sí, nos disfrazamos. Ovejitas gemelas, lo prometemos!
La escapada a Madrid fue un momento para reencontrarse con los amigos, aquellos con los que no tenemos más contacto que los correos y el teléfono. Cenas hogareñas, copas en el bar del barrio e incluso escapadas a la montaña. El tiempo siempre se queda corto, será que lo hemos pasado muy bien?
Pero las obligaciones mandan y aquí estamos de nuevo en Shanghai. Este 2011 se presenta a nuestros ojos como una oportunidad para marcar el cambio. Proyectos que esperamos cuajen desde un nuevo hogar, ahora desde un piso 29. Contra todo pronóstico, el jet lag ha hecho estragos en nosotros. Además, el frío no solo se siente en la calle, se inmiscuye entre las paredes de casa. No puedes escapar, ni siquiera con el aparato de aire caliente (aquí no hay calefacción). Tenemos ganas de estar ya asentados, de llevar un día a día. Y con muchas ganas de recibiros en una nueva visita!
Palabra: regreso.
Un proverbio árabe aventuraba: un ejército de ovejas liderado por un león saldría victorioso ante un ejército de leones liderado por una oveja.
lunes, 4 de octubre de 2010
La felicidad en un enchufe
Elegido por el deseo de eliminar ese desconocimiento que nos invadía sobre Seúl y por un reencuentro. Casualidades o no, el viaje express se convirtió también en una excusa para ver a Inés y Emilio. Con ellos descubrimos, degustamos, recordamos. Escaso, muy escaso se hizo el viaje para nosotros, sobre todo cuando tienes la mejor compañía. La próxima, nos vemos en casa ;p.
La proximidad geográfica entre China y Corea del Sur es una anécdota cuando se tiene la oportunidad de callejear por Seúl. Poco sabíamos antes de viajar a la capital surcoreana y con ganas de más regresamos a Shanghai. La red de metro de la ciudad olímpica del año 1988 nos mostró una excelente radiografía de la urbe y de sus habitantes. Unos anchos, cómodos y equipados vagones recorren un entramado de líneas que alcanzan cualquier punto de Seúl. Durante el trayecto reina el silencio, a pesar del gran número de viajeros. Ordenadamente dispuestos, unos sentados y otros de pié, muestran su adicción. Colgados de sus móviles de última generación, juegan, escriben sms, correos electrónicos, chatean, navegan y ¡ven la televisión! En la superficie la tecnología está presente en cada esquina. Pantallas táctiles, simulando cualquiera de los artilugios que copan en el mercado y ayudan a los desorientados a encontrar su camino.
Poco conocíamos de la comida coreana y son muchos los platos que hemos probado en esos dos días. Un país también se conoce por el estómago, pero siento decir que su gastronomía aún queda lejos de la exquisitez china. ¿Lo mejor? Un restaurante local, de escasos metros cuadrados y con un alimento base: el pollo. Su especialidad era la samgyetang, una riquísima sopa con un pequeño pollo que va relleno de arroz, dátiles, castañas y su toque especial con la rama de ginseng. Hacía calor, pero no fue excusa para probar lo que se ha convertido en el plato más impactante y sabroso del viaje.
Por otro lado, la influencia norteamericana es evidente. Jóvenes y no tan jóvenes, visten con grandes sudaderas con capucha, pantalones cortos, chanclas y el gran complemento yanquie, una gorra de baseball. Estados Unidos ha encontrado en Corea del Sur al amigo que le permite jugar en Asia. Sin embargo, los surcoreanos son gente amable, atenta, sonriente y educada. Seguro que pronto nos dejamos volver a ver por aquella tierra.
domingo, 11 de abril de 2010
Tiempo fugaz
Los reencuentros son un regalo. El primer abrazo es el comienzo de nueve días que constituirán recuerdos. La espera es larga pero sin embargo se marchan rápido. ¿Hemos aprovechado al máximo cada minuto con ellos? Esperamos que tanto como ellos con nosotros.
Pero este viaje tenía una segunda parte. Volvimos a despedirnos en el aeropuerto aunque esta vez nos encontraríamos tres horas más tarde en otra de las ciudades más apasionantes del mundo: Hong Kong. Este rincón chino, que puede presumir de tener un skyline que emociona a los viajeros, nos abrió a un nuevo concepto asiático. Aquel del lujo, del caos, de la influencia colonizadora. Aquí las tiendas de las grandes marcas tienen que colgar el cartel de “lleno” y los compradores deben hacer cola para entrar. Aquí las calles se decoran con luces y mucho ruido que favorecen la vida nocturna. Aquí los ingleses tienen una herencia cultural y monumental que es difícil esquivar. Y es que la carrera de caballos nocturna nos dejó tan boquiabiertos como el Gran Buda de Lantau.
Se unieron al grupo Elena y Borja, cansados de playa y con ansias de ciudad. Juntos, disfrutamos de unos mojitos en Lan Kwai Fong, de la experiencia de subir al Peak para sentir que estábamos en Andorra (la niebla y el viento fueron los aguafiestas) y de comprobar cómo los domingos las filipinas abarrotaban las calles de Hong Kong para disfrutar de su día libre. Las sobremesas las marcaron las comidas del cangrejo típico y los tallarines de aquel restaurante con la camarera más “agradable” que nos hayamos topado. Y como no podía ser de otro modo, las empanadillas del Din Tai Fung marcaron la despedida.
Nueve días que volaron tan rápido que aún sentimos vuestra presencia en China. ¿Se puede saber quién inventó las despedidas?
Bruce Lee apuntó “en el caos busca la simplicidad y en la discordia la armonía”.
La palabra de hoy es: AZAR
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lunes, 8 de marzo de 2010
Palabras pendientes
A estas alturas del partido ¿por qué llamarte José Antonio si siempre me gusto tu mote? “Pesas”, ahora creo que, en ocasiones, no pudiste levantar ese peso, que a todos nos supera alguna vez en la vida y pensaste que el secreto de la Reina Madre te ayudaría.
Tenías un don, quizá no lo sabías. Era imposible conocerte y no tenerte aprecio, no tenerte cariño, no esbozar una sonrisa al escuchar alguno de tus comentarios. Por eso te escribo estas palabras, porque a todos los que nos hiciste feliz regalándonos tu compañía no podremos olvidarte. Estamos en deuda contigo, como tú lo estás con nosotros por haber ido dejándonos lentamente durante los últimos años, trago tras trago.
De haber estado tú hoy aquí el ambiente sería más parecido al de aquel día en que todos aprendísteis que el padre de Carlomagno se llamaba Pipino el Breve. La suerte es que recuerdos como este tengo muchos.
Pesas, de vez en cuando mira hacia abajo, es probable que Guti nos regale otro taconazo. Es lo que tienen los artistas de Torrejón.
Pili, Pesillas y Sandra han sido tu mejor obra.
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